El Departamento de Ingeniería tiene como misión la entrega a nuestros clientes de sistemas informáticos fiables y mantenibles, con énfasis en la Calidad del sistema resultante.
La calidad, además de llevar aparejado el empleo de herramientas, métodos y técnicas modernas, comienza en primer lugar por el equipo humano, integrado por individuos motivados, competentes técnicamente y alineados con los objetivos del proyecto y, por ende, del cliente, y convencidos de que disponen del apoyo y los medios necesarios para cumplir con su trabajo.
Este foco en las personas asegura una nula rotación de personal, lo que a su vez garantiza la protección de la inversión del cliente en proyectos con Warp Networks, ya que todo el conocimiento atesorado por nuestros ingenieros sobre su negocio y entorno tecnológico sigue a su disposición indefinidamente.
Warp es una firme practicante del Manifiesto Ágil, que destaca el valor de los siguientes elementos en el desarrollo de software:
Individuos y sus interacciones
Los sistemas sofware no están compuestos por compartimentos estancos entre los objetivos de negocio y los técnicos, sino que es posible y deseable que durante el desarrollo intervengan, de forma continua, todas las áreas con interés en el proyecto
Software que funciona
El objetivo principal es transformar la inversión del cliente en valor, confinado en entregas continuas de software funcional y con un nivel de Calidad acorde, y sirviendo por tanto de medida objetiva del progreso del trabajo
Colaboración con los clientes
Los acuerdos con los clientes deben basarse en una relación transparente que garantice la confianza mútua y el establecimiento de relaciones win-win, y no en un mecanismo de control y reparto desproporcionado del riesgo, centrado en el blindaje legal de una relación administrativa, pero de espaldas al éxito del proyecto en sí
Respuesta al cambio
Los cambios en los requisitos son inevitables, porque a medida que la construcción avanza se clarifican aspectos imposibles de prever o dilucidar de antemano, surgen nuevos condicionantes o cambian las prioridades de lo inicialmente estipulado, siempre con el objetivo de que el cliente adquiera una mayor ventaja competitiva.